lunes, 21 de marzo de 2016

  No hay luz, no hay ruido, no hay fin. El aire, viciado y el suelo, mojado. Y yo, ya no sé quién soy yo. Y tu, ¿quién eres tú? ¿Estás loco? O por el contrario, ¿estoy loca? ¿Te conozco? ¿Me conoces?  Me escuchas, me ves pero no me hablas, no me dejas verte. Por más que ando no llego a ningún lugar. Y vivo en una espiral constante de pasos que no acaban, y yo no dejo de andar en la más absoluta oscuridad, en una llanura extensísima entre cuatro paredes, extenuada hasta que llegue el agua, hasta que llegue la comida, hasta que lleguen los golpes, hasta que me duermas.

  La puerta se abre dejando que entre la luz. Él la ve en el centro de la habitación, tambaleándose, con los ojos abiertos de par en par y rojos. El aire caliente vuela hacia arriba mientras él se acerca y la agarra por el brazo.
  Te dije que durmieras.

  No hay luz, no hay ruido, no hay fin. Los dedos, entumecidos y los labios, secos. Y yo, yo ya no sé quién soy yo. Y tú, tú eres fuerte. ¿Estás loco? Estoy loca. Te conozco. Hoy te conozco. Hoy me das miedo, te conozco.
  Me viste, me viste, me viste. Y te vi. Me hablaste, me mordiste, me tocaste. Y te vi, y me vi y nos vi. Y ahora no dejo de andar entre las cuatro paredes donde me tienes esperando a que llegue la comida, esperando a que llegue el agua, esperando a que llegues. 

  La puerta se abre y se queda abierta.
  Ven.
  La puerta se abre y ella sabe que él está detrás.
  Ven.
  La puerta se abre y se queda abierta y él la ve mirar desde el centro de la habitación con los ojos rojos abiertos de par en par. El aire caliente vuela hacia arriba mientras ella va con él.
  ¿Por qué no duermes?

  No hay luz, no hay ruido, no hay fin. No hay luz, no hay ruido, no hay fin. No hay luz, no hay ruido, no hay fin. La piel, arañada y el alma, mutilada. Y yo ya no sé quién soy yo. Y tú, tú eres yo. Estás loco y estoy loca. Nos conozco y nos temo.
  Me he visto en ti y te has visto en mi. He hablado, he tocado, he mordido. Y ya no doy mas vueltas. Me tengo arañando las paredes, la puerta, me grito, te grito. Espero a que llegues, espero a que llegues porque aquí ya no hay nadie.

  La puerta se abre y ella entra y la mira y se reconoce en el suelo y se da la vuelta y se va.

martes, 8 de marzo de 2016

  El sol sale y se pone, sale y se pone, sale y se pone.
 Ella no esta cansada. Ella es como el sol. Ella sale y se pone y no entra. Pero sale. 

  La luna precede al sol. Sale se pone y está sola, está sola, está sola. 
 Ella no es como la luna; ella no está sola, ¿está sola? 

  Las primavera llega y se va y trae las flores y se las lleva y las deja muertas.
 Ella no llega porque no entra. Ella se va con la primavera y se va, y se va, y se va. 

  Verano llega y calienta y pudre. Ella no entra y está sola y quema.
El invierno congela, oscurece, duerme. Ella se duerme, se congela, se oscurece.